Confirma la versión y el sistema de tracción
Comprueba que el VIN del coche coincide con el del permiso de circulación y anota el modelo, el motor, la caja de cambios, el tipo de combustible y el nivel de acabado. Algunos modelos de Dacia se ofrecen con tracción a dos o a las cuatro ruedas, y la diferencia no siempre se aprecia en las fotografías. Pregunta qué documento acredita la versión y el sistema de tracción indicados en el anuncio.
Compara los detalles del acabado
Comprueba las llantas, las barras de techo, la climatización, la pantalla táctil, la cámara y la tapicería de los asientos, ya que suelen marcar la diferencia entre un nivel de acabado y otro. Anota cualquier elemento que el vendedor presente como una mejora, pregunta si se instaló en fábrica, en un concesionario o posteriormente por un propietario, y pide la factura.
Revisa el uso y el mantenimiento
Pregunta cómo se ha utilizado el coche, si ha arrastrado un remolque o circulado por caminos en mal estado, y cuándo se realizó por última vez el mantenimiento de los frenos, el embrague y la suspensión. Anota qué registros faltan en lugar de hacer suposiciones. Una lista de equipamiento muestra la configuración del coche; hace falta una inspección realizada por un profesional cualificado para valorar su estado actual.